El Colegio de la Fundación Ramón Grosso en Chad

UNA VISION DE LA EDUCACION PARA EL CHAD

1. LOS CENTROS EDUCATVOS Y DEPORTIVOS

Los Centros Educativos y Deportivos Ramón Grosso en Chad son una iniciativa de varias personas (chadianos y españoles) e instituciones deportivas surgidas de la exitosa experiencia de cooperación vivida en el Colegio Jesuita San Francisco Javier en la capital del Chad.

Las instituciones deportivas y educativas españolas se han reunido en torno al padre Camille Manyenan Nodjita para promover sus valores entre los niños en el Chad. Esta experiencia de cooperación en los barrios periféricos de la capital del Chad (Toukra, Koundoul y Walia), nos ha llevado a vivir varios hechos desafiantes que no dejan de golpear la conciencia de todo extranjero que llega al Chad.

La educación y la salud son los más delicados de estos desafíos, y necesitan una respuesta de todas las personas de buena voluntad. Todos somos habitantes de la misma tierra, confrontada a la ignorancia, pobreza e injusticia, que el tándem educación-deporte puede derrumbar o al menos indicar las vías para hacerlo.

Desde hace 10 años, colaboramos con instituciones españolas como la Comunidad Fe y Luz de España, la Fundación Créate, la Fundación Red Deporte, la Fundación Real Madrid, la Fundación Ramón Grosso, el Club de Gimnasia Pozuelo, el Club de Karate Pozuelo, así como varias asociaciones privadas, amigos personales (profesores universitarios de secundaria y primaria, entrenadores deportivos, médicos, periodistas, etc.) Para una mejor coordinación de los proyectos tanto en las búsquedas de recursos como en su realización y seguimiento, hace 3 años, estas instituciones han convergido sus esfuerzos para apoyar proyectos que promueven el deporte y la educación en Chad. La Fundación Ramón Grosso ha comenzado la construcción del Centro de apoyo al deporte y la educación de los niños y jóvenes, contando con el apoyo de las instituciones mencionadas y la imprescindible colaboración de los socios de la Fundación.

Los centros cuentan con educadores chadianos y colaboradores españoles. Para el año escolar 2020-2021, los barrios de Walia y Koundoul han sido asignados como sedes de desarrollo de estas actividades. Organizamos seis disciplinas deportivas para jóvenes: fútbol, baloncesto, balonmano, judo, kárate y gimnasia artística. Para todos los niños de primaria y de segundaria que participan en actividades deportivas, ofrecemos clases de refuerzo escolar para asegurar su éxito académico y poder practicar el deporte. Para todos los jóvenes no escolarizados, organizamos formación y desarrollo de capacidades de forma gratuita. También ofrecemos varias ayudas a los niños discapacitados físicos e intelectuales. El reto educativo para estos niños y sus familias es que habitualmente se les deja en casa por razones económicas, culturales o religiosas. De hecho, en varios pueblos del Chad, la discapacidad física es asimilada a la castigo divino. Para la cultura popular chadiana, los niños minusválidos son llamados niños serpientes y se les debe matar antes de que se transformen en serpientes y puedan matar a alguien.


Fachada del nuevo colegio de la Fundación Ramón Grosso en Walia, Chad.

En los años venideros, se construirá en Koundoul, a 25 km de la capital, el Centro escolar Ramón Grosso, con el objetivo de desarrollar los proyectos educativos y deportivos. Los deportes serán siempre los argumentos principales de nuestras acciones, pero las realidades de este pueblo de Koundoul y las poblaciones colindantes, nos llaman a llevar a cabo otros proyectos integradores. La educación primaria, la formación profesional, la salud, las actividades agrarias, etc. serán nuestros campos de intervención. Dos hectáreas dedicadas a este conjunto de proyectos que queremos realizar para el mayor bien de las poblaciones pobres y olvidadas del Chad.

2. PARA ENTENDER LOS DESAFIOS REALES DE LA EDUCACION EN CHAD

Dos conceptos mayores nos ayudan a entender porque la educación en Chad está a este nivel (por debajo del nivel esperando para un país que lleva 60 años de independencia): la formación y la educación. La formación es la elaboración de la persona con la misión de un mejor fin para el individuo y para la sociedad. Se contempla el desarrollo del sujeto por medios variados incluido el sistema educativo (escolarización). Las realidades históricas y sociopolíticas actuales, nunca han permitido que se den estas dos situaciones tan diferentes. Las características principales de la educación son la organización, la pedagogía, el resultado y la competencia.

El sistema educativo copiado del modelo colonial nunca ha permitido que los formados por la escolarización miren la realidad de frente. La formación que debería aprovecharse de los valores tradicionales del pueblo llevados al modelo de la escolarización, ha perdido su principal objetivo: ayudar a insertar al formado en la sociedad. En el caso del Chad, los años de guerras e inestabilidad no han permitido esta inserción. Las materias primas de la educación y formación que son el cuerpo humano, el cuerpo social, el espíritu humano y las culturas, están desestructuradas.




Tras tantos años de conflicto, la cohesión solo se puede conseguir a la fuerza, como se vive ahora, y eso no facilita la tarea de la educación. Los jóvenes chadianos han comprendido, con ejemplos concretos, que la educación y la formación, a pesar de los años dedicados a ellas, no sirven para ganarse la vida. ¿Para qué un joven chadiano va a soñar estudiar varios años cuando ve que otros jóvenes, sin ningún estudio, les va muy bien en la vida diaria? Si miramos a los lugares habituales de la educación, vemos que tampoco la cosa va por mejor camino. Como lugares de la educación y de la formación, tenemos a la sociedad (hogar, estructuras religiosas, estructuras sociales), la escuela (sistema educativo académico) y la calle (que entra en escena como consecuencia de la destrucción de los dos primeros lugares).

Las realidades sociales se confunden con las políticas, y estas a su vez, se gestionan por intereses de los gobernantes y no de las poblaciones. Frente a las familias destruidas y hogares no construidos, y la calle, siempre desorientada y obcecada en las necesidades diarias, la escuela se queda como único espacio de educación y de formación del hombre chadiano. Pero entendemos que la educación, tampoco puede resolver la cuestión por sí misma. Sus protagonistas, alumnos, profesores, y padres, son las víctimas de la destrucción de la vida social. Nos encontramos con una situación en la que todos los actores de la educación pierden ánimo y orientación. Si el sistema no garantiza los resultados de la formación en forma de vida económicamente consecuente, se abren otras vías como la violencia, la guerra y la corrupción.

Frente a esta situación estamos obligados a buscar otras estrategias para animar a unos y otros.

Los deportes son las herramientas ideales para la educación en el Chad. Para los chicos, los deportes ofrecen el sueño de ser deportistas profesionales, tener fama y dinero. Pero estos sueños difícilmente se realizarán, por lo que los padres, realistas o tal vez desilusionados (Chad cuenta muy pocos deportistas profesionales), piensan que los deportes apartarán a sus hijos de los estudios.

Como respuesta a estos padres y a los alumnos que solo quieren disfrutar de los deportes, sin comprometerse con los estudios, los Centros Educativos y Deportivos Ramón Grosso, ofrecen vías satisfactorias para ambos. Los niños van a la escuela que es el primer sueño de todo padre; y practican los deportes que les ofrecemos en nuestros centros. Tras los buenos resultados obtenidos en anteriores proyectos, utilizamos nuevamente el deporte como motor de cambio y motivación. Este es el motivo por el que presentamos estos proyectos de Koundoul para mayor provecho de la población.

Camille Manyenan Nodjita



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